Cuando un equipo toca fondo, ¿Qué hacer?

BYSIDE

Cuando un equipo toca fondo, ¿Qué hacer?

Menos mal que clasificamos al mundial. La selección Argentina ha pasado un momento muy difícil. Casi que tocamos fondo, de eso no hay duda. La victoria no tiene que tapar los errores que se han cometido. Nuestra pasión por el futbol nos hace recordar las equivalencias que podemos realizar cuando hablamos de las empresas. Y es que las empresas también las componen personas, con motivaciones, aspiraciones y con deseos de triunfar. Pero así como la selección argentina pasó un pozo muy difícil también las empresas pasan por diferentes crisis.

¿Es posible que nuestro equipo toque fondo? Si. ¿Cómo saber si estamos tocando fondo? Cuando se pierde la ilusión y pasión por lo que se está haciendo hay un claro indicio de que las cosas no están bien. Cuando esos jugadores que siempre tiran para adelante, ya no lo hacen, cuando el equipo esta desanimado y no tiene esa “chispa” hay que plantearse realizar cambios importantes para que todo cambie, porque lo negativo no es tocar fondo sino permanecer en él mucho tiempo.

Cuando tocamos fondo como equipo podemos hablar de varias causas pero es importante tener en cuenta estos consejos para cuando pases por una crisis en tu empresa y los resultados parecen no llegar.

10 CLAVES PRACTICAS PARA DEJAR DE “TOCAR FONDO”

  1. Como dueños de negocios debemos de ser humildes y aceptar las cosas como están sucediendo. Es clave no echar la culpa a los demás y ser conscientes que salir va a depender de nuestro carácter y de nuestra capacidad para resolver esta crisis.
  2. Mantenernos serenos en todo momento, sin importar lo difícil que sea la situación. Como líderes no debemos molestarnos, sentirnos reactivos ante los hechos, preocuparnos en exceso, atemorizarse o perder la fe. Aunque estemos muy preocupados por la situación un ejercicio muy bueno es fingir que el problema no es tan importante para uno y actuar como si estuviésemos totalmente serenos.
  3. Buscar todo tipo de información del origen y trascurso del problema. Hablar con los capitanes, jugadores, gente externa vinculada al equipo, etc. de cómo ven la situación para analizarla desde diferentes perspectivas. Es importante tomarse el tiempo necesario en este punto y no tomar decisiones precipitadas.
  4. Recurrir a expertos externos si fuese necesario. La ayuda de consultores, coaches o expertos en diferentes áreas nos puede venir muy bien en estos momentos ya que nos van a dar una perspectiva nueva, profesional y objetiva.
  5. Debe de existir una comunicación fluida con todas las partes de cómo se piensa gestionar la solución del problema. Se debe ser claro en lo que comunicamos, no ser ambiguo y decir a las otras partes implicadas lo que esperamos de ellas en la resolución del conflicto.
  6. Elaborar un plan de actuación para solucionar el problema involucrando a todas las partes afectadas. Buscar una solución conjunta de cómo gestionar el problema es lo más idóneo en estos casos. Hay que aprovechar estas oportunidades para evolucionar e innovar como entrenadores en la gestión de problemas. Hacer una pequeña pausa en los entrenamientos o cambiar de rutina para que todo el mundo pueda reflexionar es importante.
  7. Actuar. Dar la impresión de que se está haciendo algo para solucionar la situación. Lo que el grupo espera es una solución definitiva y el ver que se están dando pasos para conseguirla es importante para no caer más hondo.
  8. Resaltar lo positivo como base de inicio del conflicto. El punto de partida puede ser establecer lo que se hace bien para no mover ni cambiar estos parámetros que realiza correctamente el grupo. Este es un buen momento también para sacar y aumentar tu lado positivo como líder  y tenerlo como base en futuros problemas.
  9. Aprovechar la situación para unir más al grupo. Es importante tener una visión global de la situación porque esta puede ser pasajera. Todos los cambios que hagamos para salir de la situación va a suponer sacrificios de todas las partes afectadas por lo que este nivel de compromiso supondrá también que el grupo se solidarice en un objetivo común.

Un dueño de negocio sin actitud genera un equipo con los mismos comportamientos porque el equipo actúa en forma de espejo ante tales actitudes. Y cuando uno toca fondo lo único que queda es subir.

Salir del pozo es posible si se piensa en grande a pesar de las circunstancias, si se vive en el ahora y si se recupera la pasión que es lo que nos mueve a todos los que estamos en cualquier negocio.

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