Pensar los próximos años – Estrategia

Pensar los próximos años – Estrategia

En un entorno altamente competitivo y cambiante como el actual, es importante tomar decisiones estratégicas. Una buena estrategia puede marca la diferencia entre empresas profesionales y con ambición de crecimiento de las que no lo son. 

Para establecer una estrategia es fundamental tener objetivos claros, es decir, saber qué metas pretendo alcanzar con mi empresa, un profundo conocimiento del entorno competitivo (amenazas y oportunidades), hacer una valoración de los recursos internos (fortalezas y debilidades) y  una implementación eficaz, no basta con formular buenas estrategias.

Podríamos establecer tres etapas:

Análisis y diagnóstico estratégico, es decir, un análisis externo del entorno de la empresa en general o macroentorno, en lo que se refiere a economía, tecnología, estructura social, entorno natural y un análisis del entorno específico de la empresa o sectorial de la zona geográfica en que opera la empresa (basado en el modelo de Porter) en el que analicemos quienes son los competidores potenciales, los clientes y su poder negociador, el poder negociador de nuestros proveedores, quienes son los competidores actuales y / o la amenaza de productos sustitutivos.

Formulación de Estrategias. En función del análisis realizado se trata de decidir cómo la empresa va a alcanzar los objetivos fijados. Debemos proyectar en la formulación de una visión estratégica de largo plazo y preguntarnos:

  • ¿Dónde estarán mis clientes en los próximos años?
  • ¿Qué tipo de productos y servicios demandarán?
  • ¿Cómo cambiará la forma de relacionarme con mis clientes?
  • ¿En qué medida estoy adaptando mi empresa a esa nueva realidad?

En esta fase, podríamos plantear escenarios y pensar que estrategias son las más adecuadas para tener éxito en cada uno de ellos.

Formulamos estrategias en función del escenario  posible que pueda darse. Así en caso de que se produjera cualquiera de los escenarios previstos, aumentaría la capacidad de respuesta para adaptarse al entorno.

Implantación de la estrategia. Se trata de poner en marcha la estrategia diseñada. Comprende la toma de decisiones y actividades necesarias para su puesta en funcionamiento. Existen varias herramientas para ponerla en práctica, como puede ser la creación de un Cuadro de Mando Integral, que consiste en desagregar la estrategia formulada, en objetivos que afecten a todos los departamentos de la empresa.

La clave para que una estrategia se ponga en marcha correctamente, es que las personas que forman parte de tu equipo de trabajo la entiendan ya que son las que tienen que ponerla en práctica. Pero este tema es para otro articulo del blog.

Te invitamos revisar si tu estrategia es una buena estrategia:

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